El cuento ”Las ruinas circulares” de Jorge Luis Borges, posee una particularidad bastante interesante, con respecto a la forma que tiene el autor de redactar la obra y el contenido de ésta, provocando un gran sentimiento de curiosidad y cuestionamientos en el lector al terminar de leer la obra.

Personalmente debo decir que me gustó mucho este cuento, pese a su manera compleja de redacción y comprensión. El tema que trata esta obra, los sueños, es un tema que puede ser discutido eternamente sin llegar nunca a una conclusión concreta. Al comienzo del relato, se cuenta la historia de un tipo que parece ser absolutamente normal, excepto por algunos detalles como por ejemplo las misteriosas cicatrizaciones de sus heridas durante una noche. Por otra parte se muestra a este hombre como un ser en búsqueda de la creación a través de los sueños, donde éste se dedica a dormir para poder soñar, y de esta forma poder crear a un ser perfecto. Después de algunos intentos éste lo consigue, logrando crear a un ser que tiene vida solamente cuando éste lo sueña, un ser al cual ve como su hijo y por esto le toma mucho cariño, un ser al que desea cuidar y proteger de manera que éste no se de cuenta jamás de que es solo un fantasma, una creación ficticia de sus sueños. Es al final del cuento donde el lector nota que el protagonista de la historia, también es un ser creado por el sueño de otra persona y que por lo mismo su destino es idéntico al de su creación.
Es curioso saber que vivimos en un mundo donde muchos creen que la vida, al igual que muchos aspectos de ésta, es cíclica. En la obra “Las ruinas circulares”, podemos encontrar muchas cosas presentes en nuestra realidad que son circulares e infinitas.
Desde siempre el ser humano se ha cuestionado el principio y el fin de muchas cosas, donde la mayoría no lo poseen. Los días del año, los días de las semanas, las estaciones del año, el giro de la tierra, la vida en general y muchas otras cosas más, no tienen ni un principio ni un final definido. De esta misma forma, los sueños también pueden ser considerados procesos circulares sin principio ni fin donde éstos pueden ser calificados como realidades ficticias, o paralelas para algunos, donde si nos comenzamos a cuestionar el significado de los sueños todos llegaríamos a una misma conclusión:
¿Qué es real y qué es ficticio?

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